1906: Nuestras Raíces en la Hacienda Santa Ana.
A través de los recuerdos de mi abuela Alicia.
Fundada el 10 de diciembre de 1906 en Aguirre-Montalbán, Estado Carabobo, Venezuela.
Esta obra recoge la historia de las familias León Jiménez y Hernández Jiménez, preservando documentos, fotografías y recuerdos familiares
desde 1906 hasta 2026.Autor:
Rubén José Hernández Jiménez

PORTADA

A Través de los Recuerdos de Mi Abuela Alicia

Autor
Rubén José Hernández Jiménez

Dedicado a
Alicia Ramona León de Jiménez
Francisca de Jesús León

Primera edición
8 de junio de 2026

PÁGINA 1

Mis recuerdos de mi abuela Alicia

8 de junio de 2026

Dedicado a mi abuela Alicia

De su nieto: Rubén José Hernández Jiménez, hijo de Hilda Margarita Jiménez León, hija de mi abuela Alicia.

Yo fui quien investigó todo el procedimiento y las pruebas para la reclamación de la herencia que no pudo reclamar su madre, Francisca de Jesús León, hija de Concepción León, hijo de Rita Jiménez de León y Nicolás León, propietarios de la Hacienda Santa Ana.

Esta hacienda fue transmitida de padres a hijos.

Hoy recuerdo tus manos sobre mi cabeza y tu presencia. Espero que Dios te haya dado un lugar en el cielo junto a los tuyos.

Hablaré de cómo logré recuperar una herencia que no recibió mi abuela Alicia cuando era joven y que tampoco recibieron su madre y hermanos.

La Hacienda Santa Ana fue fundada el 10 de diciembre de 1906 por mis tatarabuelos Rita Jiménez de León y Nicolás León.

Cuando tenía entre 10 y 12 años escuchaba a mi abuela contar historias de una hacienda de café, ganado, frijoles y otros cultivos.

Su tío Fortunato expulsó a su madre Francisca y a la pequeña Alicia, quien con apenas nueve años trabajaba recogiendo caraotas y granos.

Desde las montañas, a una altura aproximada de 1.562 metros sobre el nivel del mar, descendían hasta Aguirre-Montalbán para realizar las compras del hogar. Años después mi abuela se trasladó con su madre al pueblo de Aguirre-Montalbán.

Yo también visité varias veces Mocundo, en la zona de Aguirre, municipio Montalbán, estado Carabobo.

Durante años intenté descubrir a quién debía reclamar la herencia, sin éxito.

Capítulo 2
 El encuentro que cambió mi búsqueda

Cuando tenía alrededor de 20 años trabajaba en el Club Táchira.

Allí conocí a un abogado jubilado, especialista en herencias, de aproximadamente 85 años.
Le pregunté cómo podía recuperar una posible herencia relacionada con mi abuela Alicia y la Hacienda Santa Ana.

El abogado me pidió elaborar un árbol genealógico familiar.

Después de revisar la información me recomendó: Ubicar el Registro de la Propiedad de Montalbán. Verificar la existencia de la Hacienda Santa Ana.

Localizar familiares descendientes o relacionados con mi abuela.

Durante una visita al Registro de Montalbán no obtuve respuestas.

Pasaron dos años y regresé nuevamente.

Por casualidad, o por voluntad de Dios, me encontraba en el lugar y momento adecuados.

CAPÍTULO 3

La respuesta inesperada

Mientras esperaba ser atendido, conversé con un señor que también se encontraba en el registro.
Le expliqué que buscaba información sobre la Hacienda Santa Ana y sobre familiares relacionados con Fortunato León Jiménez.

Para mi sorpresa, conocía una propiedad vinculada a una familia con esos mismos apellidos y con el mismo nombre que yo buscaba.

Se ofreció a enviarme información por fax a mi trabajo.

Días después recibí varios documentos que me permitieron identificar al abogado que había intervenido en la repartición de la herencia.

Aquella información fue la primera evidencia sólida de que mi búsqueda tenía fundamento.

Contenido de la carta

El abogado informa que: Alicia Ramona León de Jiménez, por medio de su apoderado Rubén José Hernández Jiménez, solicitó que se le reconociera como heredera de Concepción León.

Explica que Alicia Ramona León de Jiménez es hija de: Francisca de Jesús León y que Francisca de Jesús León era hija de: Concepción León Por ello, según las pruebas presentadas de filiación, Alicia Ramona León de Jiménez tendría derecho

a recibir: el cincuenta por ciento (50%) de la herencia transmitida por Concepción León. La carta también señala que dicho derecho concurriría conjuntamente con: Fortunato León quien era el padre de los destinatarios de la carta.
El abogado manifiesta que los destinatarios conocen la verdad de los hechos y los derechos que asisten a Alicia Ramona León de Jiménez. Por tal motivo, los convoca a una reunión en su despacho jurídico: 26 de mayo de 1999
11:00 a.m. para resolver la reclamación hereditaria presentada por Alicia Ramona León de Jiménez.
La carta concluye indicando que se espera la asistencia de los convocados para solucionar un asunto pendiente desde hace mucho tiempo.
Firmante Luis Antonio Chacón Nieto
Abogado.

Información jurídica importante
La carta constituye una prueba documental de que en 1999: Alicia Ramona León de Jiménez reclamó formalmente derechos hereditarios.
Se presentaron pruebas de filiación.
El abogado consideró acreditada la línea familiar: Concepción León → Francisca de Jesús León → Alicia Ramona León de Jiménez. Se reclamaba el 50% de la herencia de Concepción León. Los demás herederos fueron citados oficialmente para discutir y resolver la reclamación.

Referencia a Nicolás León
El texto indica que la Hacienda Santa Ana pertenecía a: Nicolás León y explica cómo los vendedores tenían derechos sobre ella. Aparece la expresión:»…como causahabientes del señor Nicolás León…»Esto sugiere que Rita Jiménez de León y Segundo León heredaban derechos procedentes de Nicolás León.

REFLEXIÓN

Lo imposible puede convertirse en posible cuando se investiga la información correcta.
Las claves para lograrlo fueron:
Fe
Paciencia
Dedicación
Constancia

DE UN CUENTO A UNA REALIDAD

Lo que parecía un cuento terminó convirtiéndose en una realidad.

La herencia de mi abuela Alicia pudo ser reclamada tras años de búsqueda, investigación y perseverancia.

Gracias a Dios pude llevar a mi abuela a sus terrenos; meses más tarde falleció.

Hasta la fecha sigo siendo propietario y administrador de la herencia.

Ya son 120 años de historia de unos terrenos que originalmente abarcaron aproximadamente 200 hectáreas, de las cuales permanecen en

la familia León Jiménez 8 hectáreas y 9.408,35 m².

FRASE FINAL

«Las tierras pueden cambiar de manos, pero las raíces permanecen para siempre en la memoria de quienes las recuerdan.

«Rubén José Hernández Jiménez
8 de junio de 2026
Madrid, España / Aguirre-Montalbán, Venezuela

Reflexiona y Avanza

«Reflexiones para sanar, avanzar y volver a empezar.»